Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Pecado

Matrimonio homosexual

Imagen
  #UsaTuBiblia —Aprendes de la Palabra de Dios... Aunque hoy es una práctica bajo la ley civil, no es aprobada según la Palabra de Dios. Así como los matrimonios adúlteros no tienen aprobación bíblica, de igual forma la práctica homosexual.  Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad… Romanos 1:18 (RVR60) Por lo cual también Dios los entregó a la inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos… Romanos 1:24 (RVR60) Actualmente, algunos gobiernos aprueban leyes permitiendo que hombres se casen con hombres y mujeres con mujeres. No es sorpresa, es #tendencia (del mundo pecaminoso).    En corto tiempo veremos hasta dónde llegará la “cultura plus” (“+” de LGTBIQ+). Al rededor del mundo las sociedades continúan degradándose y es aceptable más impiedad y más perversión, sin límites (Romanos 1:18-32). Por esto Dios los entregó ...

Palabra ociosa…

Imagen
#UsaTuBiblia —Aprendes de la Palabra de Dios... Evidentemente hay diferentes formas en que el hombre tropieza espiritualmente o peca. El NT menciona que se necesitaría un hombre perfecto para poder evitar pecar con su lengua (Santiago 3:2). Entonces, es alarmante aprender que muchos son los pecados de la lengua y que necesitamos tomar muy en serio la advertencia de nuestro Señor:  Mas yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio. Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado.  Mateo 12:36–37 (RVR60) Porque todos ofendemos muchas veces. Si alguno no ofende en palabra, éste es varón perfecto, capaz también de refrenar todo el cuerpo.  Santiago 3:2 (RVR60) —Usar el nombre de Dios en vano Algunas personas usan los nombres de Dios y de Jesús para expresar sus emociones y pensamientos a los demás, por diferentes circunstancias (un modismo: ¡Oh mi Dios! — ¡Oh my God!), aún en espacios coti...