¿Alcohol en la Biblia?
La evidencia de que el alcohol es un problema en nuestra sociedad es más que abrumadora. Fácilmente aceptado en todo ambiente social, el alcohol se define por sí mismo como la droga número uno entre adultos y jóvenes; preferida en eventos deportivos, fiestas, “recreación” de fin de semana, reuniones familiares, eventos sociales, para el alivio del estrés y mucho más. Reconocida como una gran industria, lucrativa; y corrompe nuestra sociedad (enfermándola, matándola) como el cáncer.
Además, el problema del alcohol no es algo nuevo. La Biblia revela los problemas asociados con la intoxicación desde su primer libro en adelante. Noé se emborrachó y su hijo hizo algo indecoroso mientras estaba en esa condición (Génesis 9:20-27). Dios advirtió a Aarón y a sus hijos que no tomaran bebidas embriagantes para que puedan “distinguir entre lo santo y lo profano, entre lo inmundo y lo limpio” (Levítico 10:9-11). Pedro nos dice que todos los niveles de embriaguez —el beber socialmente, las fiestas y la adicción total— son de los gentiles, es decir, pecaminosos (1 Pedro 4:3-4).
Aún así, muchos argumentan que beber socialmente está bien. Beber una cerveza o dos no es algo tan malo. Tomar una copa de vino es perfectamente aceptable, más si es en alguna comida especial o protocolar. Incluso traen a Jesús al debate y lo usan para justificar su uso del alcohol. Para ellos, supuestamente Jesús hizo vino embriagador para las bodas de Caná de Galilea (Juan 2:1-12). Sin embargo, si comprendemos el uso de la palabra “vino” en la Biblia y estudiamos el relato de Juan 2, no hay forma de que autorice la bebida social.
El vino se usa en dos sentidos en la Biblia y debemos depender del contexto para decirnos de qué manera es usado en cada oportunidad. A veces, la palabra "vino" se utiliza para describir el jugo fermentado. Isaías pronuncia “ay” de los hombres que beben vino y bebidas embriagantes (bebidas alcohólicas más fuertes) en 5:22. También habla del "vino nuevo ... que se encuentra en el racimo" (Isaías 65:8). El racimo es un racimo de uva, donde el "vino" obviamente no está fermentado. Por tanto, "vino" no siempre se refiere a una bebida alcohólica.
Además, el relato del primer milagro de Jesús en la fiesta de bodas revela que no hizo una bebida embriagadora para la gente. En Juan 2:6, encontramos que 120-130 galones de agua se convirtieron en "vino" (480-520 litros). Si hubiera 240-260 personas en la fiesta, sería 2 litros para cada una. Asimismo, la Biblia nos dice que estas personas ya estaban “bien borrachas” (Juan 2:10). Eso significa que ya habían bebido mucho. ¿De verdad crees que Jesús hizo otros 120 a 130 galones de vino alcohólico para una multitud de personas que ya estaban encendidas por la bebida?
El sabio dijo: "El vino es un burlador, la bebida alcohólica es un altercado, y el que se extravía no es sabio" (Proverbios 20:1). Lo contrario de sabio es necio. Nuestra descripción común sería "estúpido". Sí, la Biblia dice que eres un tonto si crees que las bebidas alcohólicas no son gran cosa.
Cada cristiano no debe olvidarse de defender la verdad sobre el alcohol, aunque sea muy aceptado en nuestra sociedad. No dejemos de decirle a otros lo que la Biblia dice al respecto, incluso si nadie escucha. Al menos defenderemos la integridad de la Palabra de Dios.
#UsoMiBiblia!
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